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5 ene. 2012

Osmel Sousa, habla sobre el REINADO COLOMBIANO.

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Para responder a esta invitación que me hicieron para que hablara sobre la belleza de las mujeres colombianas, debo dejar claro que, como las venezolanas, son una mezcla de muchas razas. Colombia tiene una variedad étnica que hace que sus mujeres sean especiales. Son muy variadas y saben mezclar bien la sensualidad con la coquetería y la elegancia.

Cuando me hablan de belleza colombiana pienso siempre en cuerpos perfectos. Es una verdad contundente que cuando llegan a Miss Universo siempre están entre los mejores cuerpos, nunca fallan en ese trabajo y eso lo reconoce a primera vista cualquiera que sepa de belleza. No es un mito. Puedo asegurar que de Colombia nunca he visto una reina con un cuerpo feo. Todo lo contrario, son bellezas absolutas y hay niñas que al verlas uno cae rendido ante sus cuerpos, como Paula Andrea Betancur, la amazona divina a la que le ganó Dayanara Torres, en 1993. Parecía de mentira.

Además del cuerpo, las colombianas resaltan siempre por tener bonitas pieles y muy bien cuidadas. Hay algo en la textura de la piel que, sin importar el color, les da un brillo maravilloso. Y aunque insista en ella, es inevitable recordar a una mujer de piel canela como Paula Andrea Betancur. Aunque sé que también hay rubias bellas, cuando me hablan de Colombia, me imagino siempre una morena de ojos azules.

Cuando pienso en la belleza colombiana, pienso en piernas largas, estilizadas y bien torneadas; en una mezcla especial de rasgos muy latinos y muy exóticos. Pienso en pelos abundantes, brillantes y largos. Creo que además de la sonrisa perfecta, que es con lo que una mujer se gana al público, es muy importante tener una cabellera bien cuidada y con volumen, nada de pelos cortos o escasos y eso sí que tienen las colombianas porque son dueñas de pelos divinos.

Y sus rostros tienen siempre una sonrisa divina. Colombia tiene muy buenos profesionales que hacen que estas niñas se luzcan con sus dientes perfectos, como lo hizo Natalia Navarro en el 2010. Aunque aclaro que si ella hubiera estado en mis manos, la habría convencido de que se operara la nariz. Creo que eso le restó puntos, aún más sabiendo que Miss Universo busca una mujer que sea imagen de muchas campañas y ese detalle se nota en las fotografías.

La mayoría de las colombianas que han ido a Miss Universo han sido muy bonitas, pero no a todas les he visto opciones para ganar. Por ejemplo, Natalia Navarro, era linda pero no tanto. Me gustaba más la del año pasado. Pero hay dos que siempre tengo en mi mente y que han sido mis favoritas: Paula Andrea Betancur, la colombiana más bonita que he visto en mi vida, y María Mónica Urbina.

La primera era preciosa, alta, tenía cuerpo, cara, pelo, actitud, todo para ganar. Cada vez que pienso en la belleza de la mujer colombiana pienso en ella. Y María Mónica, esa guajira era tan exótica que siempre he dicho que si en ese año no hubiera concursado Bárbara Palacios, Colombia habría tenido a su segunda Miss Universo. Ellas son tan bellas que no se me han borrado de la mente y eso que yo he visto muchas mujeres bellas durante toda mi vida. También me acuerdo mucho de la rubia Claudia Elena Vásquez, creo que era muy representativa de otro tipo de belleza que existe en Colombia. Una mujer con mucha clase.

Aun así creo que Colombia no ha explotado como debiera su diversidad étnica. A veces siento que se preocupan más por escoger niñas de alta sociedad aunque no tengan experiencia. Yo he visto muchas mujeres hermosas con rasgos únicos y exóticos que no hay en ninguna otra parte del mundo y allá las descalifican solo porque posaron en ropa interior o porque hicieron cosas en modelaje que no son bien vistas por la organización. Aunque no quiero meterme en líos, si Raimundo Angulo cree que así le funcionan las cosas, pues por algo será.

Yo no sé qué tan naturales sean o no las colombianas pero ese cuentico de la belleza natural ya es historia. No entiendo por qué todavía hay gente que se opone a las cirugías. Si nos vamos a apegar a lo natural, ninguna mujer lo sería porque, por ejemplo, pintarse el pelo no es natural, sacarse las cejas no es natural, arreglarse los dientes y ponerse aparatos para enderezarlos, tampoco es natural. Creo que el avance de la tecnología y la medicina tienen que verse normales y, si para posicionar la belleza se puede arreglar un detalle que la naturaleza no pudo emitir de nacimiento, pues es válido arreglárselo.

Todo depende de lo que se necesite. Me acuerdo que Alicia Machado y Bárbara Palacios no tenían mucha cintura y sus entrenadores iban cada noche a sus casas a llevarles unas pesas para rebajar y hacían su rutina de ejercicios hasta entrada la madrugada. Pero hay otros detallitos, como en la nariz o el busto que con máquinas no se resuelven. Entonces, yo las convenzo de que se hagan los arreglitos en el quirófano. Así hice con Dayanna Mendoza, que no quería hacerse nada pero luego le arreglé la puntica de la nariz y le ganó a la colombiana. Quizá sin ese arreglo no habría ganado.

En los concursos internacionales, las colombianas se toman su papel en serio y hacen su mayor esfuerzo por hacerse notar y brillar. El problema es que no pueden dedicarle suficiente tiempo a prepararse porque el concurso en Colombia las tiene haciendo labores sociales y por más esfuerzo que hagan no se van a preparar al ciento por ciento. En Venezuela, la ganadora solo se dedica a prepararse día y noche, casi ni descansan. Pero esa es la forma como está concebido el concurso de belleza en Colombia y en eso prefiero no meterme.

Yo creo que no hay un prototipo internacional de belleza. Estoy seguro, en cambio, que en la región las colombianas y las venezolanas son las mujeres más bellas y así lo entiende el mundo. Cada vez que hay un concurso está la expectativa de ver a la colombiana y a la venezolana.

Es que colombianas y venezolanas se parecen y son muy lindas. A veces he visto colombianas desperdiciadas y digo: “Ay, si esa niña hubiera estado en mis manos, habría tenido otra Miss Universo”. Por ejemplo, Carolina Guerra, que fue reina de Bogotá y la descalificaron por unas fotos en ropa interior. Cuando la vi, me dije que era el tipo de mujer que daría la pelea fuerte en Miss Universo. Yo siempre he dicho que actitud mata belleza. Si una mujer tiene el paquete completo, se hace notar.
Les daría un consejo a las colombianas: sean muy naturales al responder, no se aprendan discursos acartonados, que a veces pueden hacerlas lucir falsas. Siempre he dicho que hay que poner a brillar sus propias personalidades y no crear patrones idénticos.

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